Amsterdam en noviembre
Ámsterdam, noviembre de 2013
Ámsterdam, a todos nos evoca canales, bicicletas, libertad, coffe shops, barrio rojo, pero esta ciudad es eso y más.
Este es un destino que parecía que se me resistía cada vez que intentaba ir allí, o no me cuadraban los vuelos o surgía un imprevisto, siempre había pensado conocerla en primavera, pero soy de la opinión que cuando las oportunidades se presentan no hay que perderlas por lo que bien pertrechados para el frio nos marchamos a la ciudad más famosa de Holanda. El clima es suave, temperaturas templadas tanto en invierno como en verano, eso si es muy variable, como pudimos comprobar, en tres días tuvimos lluvia, cielos nublados, tormenta, granizada y sol.
Para llegar hasta allí en avión desde Madrid, si se va con poco tiempo, lo mejor es ir con KLM, tiene una estupenda oferta de precios y horarios, olvidaros de Iberia, sorprendentemente todos sus vuelos a Ámsterdam son vía Londres y además carísimos. También podéis encontrar vuelos directos con Air France. Si vais a hacer un recorrido por Holanda podéis utilizar el aeropuerto de Róterdam, allí es donde vuelan las compañías lowcost. Yo creo que escogí el horario mejor para aprovechar el puente de Todos los Santos, salimos a las 17:00 del 31 de octubre y volvimos a las 20:45 del 3 de noviembre, el vuelo dura 2´45 horas y, sorpresa te dan de comer sin coste, esto es cada vez más raro como sabréis todos los aficionados a viajar. Como veis aprovechamos el tiempo al máximo.
Desde el aeropuerto de Amsterdam-Schiphol hay un estupendo servicio de tren que te deja en el centro de la ciudad, no es nada complicado, los billetes los puedes comprar en las maquinas que encontraras en la zona de recogida de equipajes y se pueden pagar con tarjeta de crédito. El aeropuerto está muy bien indicado y te encuentras con muchas zonas de información en las que te suelen hablar español.
Como siempre que emprendemos un viaje y una vez conseguido avión y hotel, buscamos la mayor información posible de nuestro destino, esta la encontramos en dos referencias en Amsterdam.info, http://www.amsterdam.info/es/, que es la página de turismo de la ciudad y en Holland.com (http://www.holland.com/es/turista.htm ), que es la página de turismo de Holanda.
Por mi hermana que ya había estado allí éramos conscientes de que el transporte y los museos eran bastante caros por lo que buscamos opciones para reducir la factura en lo posible, consiguiendo descuentos en museos, excursiones, transportes. En las páginas arriba indicadas, descubrimos que existían dos tipos de city card, la especifica de la ciudad de Ámsterdam, http://www.iamsterdam.com/es-ES/Experience/ofertas/I-amsterdam-City-Card, y la emitida por la pagina oficial de turismo de Holanda, http://www.hollandpass.com/es/?gclid=CJzWsPvKsrsCFafnwgodRB4ASg . Existe también la posibilidad de comprar entradas anticipadas en los museos y diversas atracciones desde la página. Nosotros optamos por la Holland pass 5 y la aprovechamos a conciencia. La tarjeta la compramos en internet y la recogimos en el mismo aeropuerto. La elección de la Holland pass vino derivada porque nos pareció más completa y además teníamos en mente acercarnos a Utrecht y esta tarjeta también era válida allí.
Este ha sido un año muy especial para los holandeses, han cambiado de rey, han reabierto el RIJKSMUSSEUM , https://www.rijksmuseum.nl/es, y el VAN GOGH MUSEUM, http://www.vangoghmuseum.nl/vgm/index.jsp%3Fpage%3Dpaginas.talen.es, solo visitar estos dos museos ya justifica el viaje, pero de ellos ya hablaremos en nuevos post en nuestro enlace dedicado a los museos que habréis visto en el blog.
Escogimos para alojarnos el hotel The Convent Hotel Ansterdam-MGallery Collection, en el centro de Ámsterdam y estupendamente comunicado tanto desde la estación central (se puede ir andando con el tranvía nº5) como para recorrer toda la ciudad en tranvía o andando, lo más alejado es la zona donde están los museos. Es el típico hotel de 4 estrellas europeo que no siempre es el tipo de hotel que tenemos en España, era muy confortable pero las habitaciones un poco pequeñas. No desayunamos allí (en Europa o vas con desayuno incluido o desayunar en los hoteles no suele merecer la pena por lo elevado del precio) pero alrededor teníamos multitud de cafés para desayunar a precios muy razonables. Tiene un bar muy agradable en el hall del hotel que evoca un antiguo vagón de tren y que estuvimos disfrutando tomando una copa tranquila después de cenar.
Nuestra visita a la ciudad la comentaremos en próximos post, es una ciudad para disfrutar, pasear y como los holandeses aprovechar cualquier rayíto de sol.

Opiniones